“LA AUDICION”
Chejov
NOTA :
Aunque el sentido queda perfectamente claro, creo que para el público en
general el título no les dirá nada en su traducción. Creo que se debería buscar
otro título y propongo “La Actriz” o “La Prueba”.
VOZ : (La
del Escritor) La siguiente por favor. La siguiente actriz. (Entra una muchacha joven y camina hasta el
centro del escenario. Se le ve muy nerviosa y se aferra a su cartera en busca
de seguridad. No sabe hacia donde mirar ni como comportarse. Esta es sin duda
su primera Audición. Valerosamente trata de sonreír y de dar una buena
impresión. Tiene un pañuelo en su mano y constantemente se enjuga de sudor de
su ardiente frente.)
VOZ : Nombre…
JOVEN : (No entiende la pregunta) ¿Qué?
VOZ : Su nombre.
JOVEN : Oh, …Nina.
VOZ : ¿Nina? ¿Eso
es? ¿Solamente Nina?
JOVEN : Sí, señor….No,
señor…..Nina Mikhailovna Zarechnaya.
VOZ : Edad.
JOVEN : ¿Mi edad?
VOZ : Sí, por
favor….Eso significa , ¿Cuántos años tiene?
JOVEN : (Piensa) ¿De cuántos años es la actriz
que necesita?
VOZ : ¿No podría
limitarse a responder tan sólo la pregunta?
JOVEN : Sí, pero quiero que usted sepa que puedo
aparentar la edad que usted desee…Dieciséis, treinta…En el colegio representé a
una anciana de setentiocho años de edad y con reumatismo. Y todo el mundo me
dijo que había estado bastante convincente. Hasta me lo dijo una mujer
reumática de setenta y nueve años de edad.
VOZ : Sí, pero yo no ando buscando a una mujer
reumática de setentiocho años. Necesito una joven de veintidós años…¿Me dice su
edad ahora?
JOVEN : Veintidós,
señor.
VOZ : ¿En verdad? Yo
le había calculado unos veintisiete o veintiocho.
JOVEN : Tengo un resfrío muy fuerte, señor. Me
hace aparentar mas edad. El año pasado cuando tuve la influenza el doctor creyó
que tenía treintinueve. Le prometo que puedo aparentar veintidós cuando Ud. lo
necesite, señor.
(Se pasa el pañuelo por la frente)
VOZ : ¿Tiene
temperatura?
JOVEN : Sí,
señor…Ciento tres…
VOZ : ¡Por Dios! Qué hace usted caminando en
este invierno mortal con ciento tres
grados de temperatura. Váyase a casa, hija y a la cama. Puede volver en
otra oportunidad.
JOVEN : Por favor, no señor. He esperado seis meses
para venir a esta audición y tres meses más para quedar en la lista de los seis
meses de espera. Si me ponen al final de esa lista nuevamente tendré que
esperar otros seis meses y para entonces ya habré cumplido los veintitrés y
será muy tarde para tener veintidós. Por favor déjeme leer, señor. Ya me estoy
sintiendo mucho mejor (Se toca la frente)
No creo que tenga más de ciento uno ahora.
VOZ : Puedo ver que
tiene el corazón puesto en ser actriz.
JOVEN : Mi corazón, mi alma, mi propia
respiración, los huesos de, mi cuerpo, la sangre en mis venas.
VOZ : Sí, sí. Ya hemos tenido suficientes
informaciones de su historia clínica. Pero quisiera saber qué experiencia ha
tenido usted.
JOVEN : ¿Como qué?
VOZ : Bueno, por ejemplo en lo que hemos estado
discutiendo. Actuación. ¿Ha tenido experiencia actuando?
JOVEN : Quiere decir,
¿en un escenario?
VOZ : Ese es un
lugar tan bueno como otro cualquiera.
JOVEN : Bueno, estudié
actuación durante tres años con madame Zoblienska.
VOZ : ¿Enseña aquí
en Moscú?
JOVEN : No. En mi
colegio…En Odessa….Pero ella fue una gran actriz.
VOZ : ¿Aquí en Moscú?
JOVEN : No. En Odessa.
VOZ : Entonces usted
no es más que amateur.
JOVEN : En Moscú sí,
señor. En Odessa soy profesional.
VOZ : Todo eso está muy bien, pero resulta que
necesitamos una actriz profesional de veintidós años en Moscú. Odessa, aunque
es una ciudad encantadora, teatralmente hablando no es Moscú. Le recomiendo que
adquiera mas experiencia y tome algunas aspirinas.
JOVEN : ¿En Moscú?
VOZ : No. En Odessa.
JOVEN : (Comienza
a irse pero se detiene) He debido viajar cuatro días para llegar hasta
aquí, señor. ¿Por qué no me escucha leer?
VOZ : Mi querida
niña, eso es muy irregular…
JOVEN : Aunque no llegara a emplearme, el sólo
hecho de leer para usted será un recuerdo que atesoraré por el resto de mis
días…Si me permite ser tan descarada, señor; pienso que usted es uno de los más
grandes autores vivientes en toda la Rusia.
VOZ : ¿Verdad? Es
usted muy amable…Quizás disponga de algunos minutos…
JOVEN : He leído casi todo lo que ha escrito…Los
artículos, los cuentos. (Se larga a reír)
Me encanta ese acerca del (Ríe con
mas ganas) Ese acerca de (Ríe descontrolada) Oh, Dios. Cada vez que me
acuerdo no me puedo controlar…
VOZ : (Riendo también) ¿En verdad? ¿Es
cierto? ¿Y qué cuento es ese?
JOVEN : (Aun
riéndose) La… “La muerte del Escribiente”. Oh, Dios mío. Me reí durante
días.
VOZ : ¿ “La muerte
del Escribiente”? …No me recuerdo de…¿De qué trata?
JOVEN : Cherdyakov…El
estornudador….El salpicador.
VOZ : Ah, si. ¿Y
usted lo encontró divertido? Extraño. Quise escribir algo triste.
JOVEN : Y era triste.
Lloré durante días…Era tragi-cómico.
VOZ : ¿Lo cree en
verdad?… ¿Y de todo lo que ha leído cual es su favorito?
JOVEN : ¿Mi favorito?
…¿El que me gusta mas?
VOZ : Sí. ¿Cual es?
JOVEN : “La Guerra y
la Paz” de Tolstoy.
VOZ : Yo no escribí
eso.
JOVEN : Lo sé, señor.
Pero usted me preguntó por mi favorito.
VOZ : Bien. Al menos usted es una pequeña
honesta…Es refrescante. Irritante pero refrescante. ¿Y ahora que es lo que
piensa leer para mi?
JOVEN : Me gustaría
leer de “Las Tres Hermanas”.
VOZ : ¿Ah, si?
…¿Cual hermana?
JOVEN : Todas…si usted
dispone del tiempo…
VOZ : ¿Todas? ¡Santo
Cielo! ¿Y por qué no lee toda la obra mejor?
JOVEN : Oh, gracias, señor. Me la conozco de
memoria. Acto primero…. (Mira hacia arriba) “Un salón en casa de Prozorovs.
Es medio día. Un brillante sol penetra por las ventanas francesas.”
VOZ : ¡Eso no es
necesario! Bastará con que recite un trozo, por favor.
JOVEN : Sí, señor.
Entonces me gustaría presentar el último momento de la obra.
VOZ : Magnífico. Eso
no demorará mucho. En cuanto esté lista.
JOVEN : Estoy lista
desde hace seis meses y sin contar los tres meses…
VOZ : ¡Comience!, por
favor.
JOVEN : Sí, señor. Gracias, señor. (Se aclara la garganta y se acuerda de algo
en el momento en que va a comenzar) Ah,
señor. ¿Podría usted entonar el “Tarara bum…ba. Tarara bum…ba”?
VOZ : Por supuesto
que no. ¿Por qué habría de tararear algo tan estúpido?
JOVEN : Usted lo escribió, señor. Cheputykin lo
tararea al final de la obra. Me ayudaría enormemente si usted lo repitiera sólo
una vez. He esperado seis meses, señor. Caminé todo el trayecto desde Odessa…
VOZ : Está bien,
está bien. Ahora, ¿está lista?
JOVEN : Sí, señor.
VOZ : Tarara
bum…ba…Tarara bum…ba.
JOVEN : Y Masha dice, “Oh, escuchen esa música.
Ellos se van. Uno ya ha partido para siempre y nos dejan solas para que
recomencemos nuestras vidas por completo. Tenemos que vivir…Tenemos que vivir…”
E Irina dice, “Llegará el día en que todo el mundo sabrá para lo que sirve todo
esto (Recita mucho mejor de lo esperado) …el sentido de tanto
sufrimiento, y ya no habrá misterio; pero mientras tanto tenemos que vivir…
tenemos que trabajar, solamente trabajar. Mañana iré sola y comenzaré a enseñar
en la escuela. Dedicaré toda mi vida a aquellos que la necesiten… Ahora es
otoño y pronto se dejará caer el invierno cubriéndolo todo con nieve, pero yo
continuaré trabajando, trabajando…” ¿Termino?
VOZ : (Muy suave) Por favor.
JOVEN : Y Olga dice, “La música suena tan alegre,
tan valerosa que invita a vivir. Oh, Dios mío! Pasará el tiempo y nos habremos
ido para siempre. Nadie se acordará de nosotras. Se olvidarán de nuestras
caras, de nuestras voces y ni recordarán cuantas éramos. Pero nuestros
sufrimientos se convertirán en alegría para quienes vendrán después que
nosotras. La paz y la felicidad imperarán sobre la tierra y ese día deberán
pensar con cariño y bendecir a quienes vivimos ahora. Oh, queridas hermanas…
pareciera que con un poquito mas llegaríamos a saber para qué vivimos y para
que sufrimos…Si tan sólo supiéramos, si tan sólo supiéramos…” (Un momento de absoluto silencio)
Gracias, señor. Eso es todo lo que deseaba….Me ha hecho usted muy feliz…Dios lo
bendiga, señor.
(Ella se retira. El escenario queda desierto)
VOZ : (Suavemente)
¿Quiere alguien salir a alcanzarla antes de que se vuelva caminando hasta
Odessa?
LUCES BAJAN LENTAMENTE