C. 33

de Jerónimo Casas.

La puerta de acceso a la sala es de hierro, pesada, está abierta. Una luz la ilumina desde arriba. Todo el espacio está a oscuras. Mientras el espectador ingresa se escucha con voz monótona la voz de personaje ÉL.

Las ideas pueden cambiar. Algunos gestos quedan marcados para siempre. Alguien grita. Aun nadie le ha explicado a qué se debe su grito. Algunos no saben que hay otros junto a ellos. Todavía no están enterados. Creen estar solos. No hablan con nadie. Algunos nacen mudos y así es como mueren. Algunos no mueren porque nunca se les da un fin. Otros eligen no hablar, pero en realidad así se justifican ante nosotros. Alguien decidió por ellos. Por todos. El lugar es grande, amplio pero de todos modos estamos todos juntos y apretados. No hay mucho para hacer excepto no saber qué ni cómo. Sólo podemos esperar. No hay vientos, no hay cambios. Algunos siguen esperando bajo la lluvia el momento de declarar su amor. Otros esperan la hora de llevar a cabo sus crímenes. En el mismo mundo, viven bajo el sol, y el sol siempre los ilumina aunque afuera sea de noche. No puedo expresarme como quisiera. No sé si lo he vivido, debemos esperar que suceda nuestro futuro, para recién darnos cuenta de nuestro pasado. Y una vez así es como morimos de una vez por todas y para siempre. Algunos osados nos entienden y tratan de justificarnos, o de enviarnos para siempre a la gloria, a la derrota, al fracaso. Algunos de nosotros quedarán para siempre, o hasta el día que el polvo caiga sobre las palabras. O quizás, cuando nos quemen, nuestras almas se irán por la hoguera y creeremos estar en otros tiempos. ¡Hasta el día que sea polvo! Acá muy cerca de mí. Una especie de pierna. Un latido. Un niño llora. Repite y repite, busca sin cesar, seres que jamás encontrará. Eso es lo único que tiene para decir. Esas palabras. Nada más. Rostro sin trazo, ningún rasgo, pero tiene una sensación. A lo lejos, alguien habla de un tiempo. Él recuerda pero cree ya saber que no volverá. Pero todo se detiene unos instantes. Y tratamos de quedar inmóviles, no esa no es la palabra, y luego todo vuelve a comenzar. ¿Comienza lo que nunca termina?

La puerta se cierra lentamente produciendo un sonido como de quejido. Después un portazo. La luz que hay sobre ella se apagó violentamente junto al portazo. Unos segundos de silencio. Pasos que se acercan en la oscuridad. Retumban en el techo a causa del eco y el hermetismo del lugar.

¿Quién anda? (Pausa.) Es inútil... Nunca nos escuchan. ¡Nos niegan!

Se escucha el sonido causado por alguien que acomoda una silla y luego se sienta en ella, comienza a estrujar papeles.

¿Es él? (Pausa.) Pondrá fin a nuestros... ¿días? ¿Qué pasará en su cabeza? (Pausa.) Nada. ¿Será él? (Pausa.) ¡Préndanos fuego, quémenos! (Pausa.) Hace tiempo que tendría que haber terminado. (Pausa.) ¿Para qué nos tiene acá?

El ruido de papeles se detiene. Silencio

¿Se fue? ¿Y Ahora? ¿Atrás... al costado? (Pausa.) ¡No hay nada que mirar! ¡Basta, no más! ¡A nada conduce, a nadie! (Pausa.) El principio... ¡Un recuerdo vago! Una certeza extraña del final. (Pausa.) ¿Me equivoqué? Puedo repetir frases en este momento. ¿Tengo ganas? (Pausa.) No se me ocurre... ¡Ni una palabra, ni un nombre para seguir adelante! Estoy... (Pausa.) ¿Estará? ¡Quiero irme de este lugar! Es demasiado amplio, toda búsqueda se hace inútil. (Pausa.) ¡Demasiado estrecho, toda escapatoria se hace inútil! (Pausa.) Hay cuerpos que sólo tienen pedazos de historias, esperan, para ser finalizados. ¡Tantos, que ya no recuerdan, porque su pasado fue cambiado! ¡No tienen que recordar! (Pausa.) ¡Un nombre! (Pausa.) Cualquier sensación... cualquier... palabra, puede ser arbitraria o peligrosa. Igual... ¿Para qué? ¿Cómo quiero sentirme? (Pausa.) La cara, arrugada, mis pies... ¡todo tullido! (Pausa.) ¿Alcanzaré a pudrirme del todo? (Pausa.) ¿Estaré pudriéndome? El papel tarda en pudrirse, por eso, las ideas duran mucho tiempo, por eso las palabras duran y su dolor permanece, demasiado tiempo. (Pausa.) No puedo hacer más que esperar.

Ruido de papeles nuevamente.

Algo se mueve, puede suceder de un momento a otro, puede ser que... (Pausa.) No, ya no me hago ilusiones... Debe estar eligiendo. ¿Qué será de nosotros? (Pausa.) ¿Puede sacar algo en limpio? ¿En dónde está? (Pausa.) Empezás teniendo un cuerpo, todo lo que antes había en él, lo olvidás, un viento frío lo recorre, quedas vacío. Porque te sacan las... ¿Vísceras? ¿Organos? Sí, vacío, todo vacío... hasta que una palabra... te lleva de un lado a otro, después aparece otra... Se acumulan, todas te hablan al mismo tiempo. Y así... te das cuenta, tenés que vivir a causa de esas palabras. Defenderlas, sostenerlas. (Pausa.) A veces ellas no están, y sólo tenés una sensación para enfrentarte al mundo... Otras, quedás con un trazo, y te abandonan. Y nada. Reconocés que hay un hueso cubierto de carne que dobla en curva y a eso lo llaman hombro, un brazo que termina en mano. Entre ellos, bisagras, que se doblan y dan flexibilidad a esa cosa que cuelga. (Pausa.) (Repentinamente.) ¿Y si fuesen perros? ¡Qué corran hacía mi! Sus dientes clavados en mi carne. Podría estar envenenado, y ver como mueren, hinchándose, tragan mi carne, mi sangre envenenada, mezclándose con su sangre. Mi cuerpo envenenado dentro del cuerpo de los perros. Ellos hinchados, duros... Mis sobras junto a los cadáveres envenenados de los perros... (Pausa.) Hermoso final... (Pausa.) ¡Imagino demasiado! Una única situación, para mí, estar terminado y para siempre. Eso sólo. (Pausa.) Pero... no puedo elegirlo, y tal vez tampoco sea la última vez...

El ruido de papeles aumenta.

Todo se mueve con más violencia... (Pausa.) Será la hora... (Pausa.) ¿Y ahora? El espacio... Acá a lo lejos... dos... ¿Por qué a ellos y no a mí? ¡Qué los suelte! (Pausa.) Fueron... violentamente... conducidos hacia... ¿Quiénes eran? (Pausa.) ¿Quiénes serán? ¿Qué será de ellos? Empiezo a estar más solo... ¡Cada vez más sólo!

Se escucha el sonido de un papel que se arruga con mucha violencia, la voz se distorsiona... Repite la frase "Cada Vez más Solo.". Dos luces cenitales comienzan lentamente a iluminar sólo sobre personaje Uno y personaje Otro. Ambos están vestidos de blanco. Nada se ha escrito todavía, nada se sabe de ellos. Son personajes con forma humana. Dos piernas brazos manos ojos orejas, un torso espalda cuello cabeza. No hay ningún rasgo, rostros blancos sin historia, sin pasado, sin futuro, presente de uno frente a otro. Se miran durante unos segundos, inmóviles. Se escucha un golpe sobre una mesa, una silla que se corre, alguien que se levanta de ella. Camina nuevamente unos pasos, arrastrando sus pies, y se detiene. Uno y Otro no perciben estas acciones.

Uno : - ¿Otra vez?

Otro : - ¡Siempre será así!

Uno : - ¿Alguna información?

Otro : - Un encargo.

Uno : - ¿Será que ya no quiere que salgamos de su propia sangre?

(Pausa.)

Otro: - ¡O de su propia historia! (Pausa.) ¿Cuál será el lugar esta vez?

Uno : - No sé. Creí que existía la palabra fin. Que ya no volvería. Qué no habría un después.

Otro : - Y... ¿Qué debemos hacer?

Uno : - Por ahora... Esperar. (Pausa.) ¡Quisiera matarte! (Pausa.) Hace tiempo que tengo ganas de hacerlo, no quiero encontrar más al mismo, siempre el mismo, ganas de matarte. Éramos enemigos, otra vez... (Pausa.) No podía matar a quien amaba tenía que esperar nuevas maneras de vivir. Ahora solamente tengo un deseo, espero que no cambie...

Otro : - No quise matarte. (Pausa.) Los motivos no eran claros. Supongo que existen motivos, genuinos, necesarios...

Uno : - Por supuesto que existen, sé muy bien por qué quiero matarte, espero que ya nada me impida hacerlo. Matarte en algún lugar... No importa el lugar, es lo de menos... Sólo darme el gusto. (Pausa.) Te amé con toda el alma, con todo el cuerpo, pero hace tiempo... Éramos otros. Espero tener claro, al menos no dudar a la hora de hacerlo, es terrible la duda. ¿Debo hacerlo? ¿No debo asesinarte? ¡Una acción, un pensamiento claro que me conduzca a tu muerte!

Otro : - ¿Serías capaz de hacerlo?

Uno : - No depende de mí.

(Pausa.)

Otro: - Fui mujer, una niña que estaba escondida de las guerras, estaba solo, verdaderamente sola. ¡No estabas! (Pausa.) Estaba yo y un supuesto libro que leía desde niña. Necesitaba que alguien más esté conmigo. Tenía miedo a salir, por miedo a morir, la guerra hacía estragos... ¡Y había una ventana, que de tanto en tanto la abría para respirar un poco! (Pausa.) No se podía respirar, terminé sellando las ventanas, para siempre. No quería ver cómo otros morían... (Pausa.) Alguien vino más tarde, violentamente entró por la ventana, se metió en ese lugar, en donde estaba. (Pausa.) De espaldas a él, me puso un paño en la cara, me sacó, y al fin conocí la muerte. Nunca conocí el rostro de mi asesino...

Que no ha escuchado.

Uno : - A mí, no me fue tan bien. Terrible... Aparecía al final, aclaraba la historia, era explicativo. Entraba por una ventana...

Otro trata de sostener su mirada, aunque no la tiene.

Y.. Había una guerra, luego, la luz se apagaba. (Pausa.) ¡Se terminaba la historia! (Pausa.)

Otro sospecha de Uno, que disimula.

Nunca escuchan lo que quisiéramos decir. (Pausa.) Odio volver aunque sea para algo importante, es horrible tener que hablar de algo que uno no quiere. De palabras de otros. (Pausa.) Todos siempre terminamos muriendo, es la resolución más fácil... Inventan algunos hechos, y cuando sienten que ya hicimos lo suficiente, paf, te matan, aunque te sientas cómodo, lo hacen, sin permiso, después, algunos otros te esperan... pero... Ya no volvés...

Otro: - Aunque hayas perdido al ser más amado...

Uno : - Aunque pierdas lo que más amabas.

(Pausa.)

De pronto se ilumina todo el espacio que está vacío, paredes blancas, piso blanco. Los personajes observan como se les va iluminando el espacio. Después se miran. Un gesto de reflexión.

Otro : - Cuatro paredes. ¡Cómo siempre!

Uno : - Otra vez.

Otro : - ¿Qué seremos?

Uno : - No sé... Sí al menos tuviésemos claro que es lo que haremos... Pero nada, violentamente traídos, sin consultas. Puestos... ¡Quién sabe dónde!

(Pausa.)

El tono de voz de Uno y Otro se vuelve solemne y compulsado.

Otro : - ¡Quiero irme!

Uno : - ¿A donde irías?

(Pausa.)

Recobran el tono anterior.

Otro : - No quise decirlo.

Uno : - Pero... Lo dijiste... Lo escuché... Tu voz no tembló, fue firme.

Otro : - Entonces... ¿querré irme?

Uno : - ¿Por qué lo harías?

Otro : - No lo sé...

(Pausa.)

Uno: - Me siento cada vez más extraño...

Otro : - Tu voz... También fue firme...

Uno : - ¿Cuál voz?

Otro : - La tuya.

Uno : - Sí, pero... ¿qué dije?


Otro : - "A dónde irías".

Uno : - A ningún lado... (Pausa.) No puedo irme, tengo que seguir esperando... Debo hacerlo.

Otro : - Yo también...

(Pausa.)

Uno : - ¿Qué fue lo que dije?

Otro : - "A dónde irías".

Uno : - ¿Por qué lo preguntás? (Pausa.) No sé a dónde iría. Quisiera volver a mi lugar, pero... Tiene que terminar...

Otro : - Tenemos que esperar.

Uno : - ¿Y?

Otro : - ¿Y, qué?

Uno : - ¿Qué dije?

Otro : - Ya lo dije...

Uno : - No... Dijiste... Quiero irme.

(Pausa.)

Otro : - Entonces... nuestras palabras...

Uno : - ¿Palabras?

Otro : - Ya las escribió... Quiero irme, mi primer... ¿Objetivo?

Uno : - ¿Y yo?

Otro : - No lo sé, tal vez quieras quedarte...

Uno : - No, quiero irme...

Otro : - Tus palabras fueron... ¿A dónde irías?

(Pausa.)

Uno : - (Entrando en razón.) Entonces, yo no quiero irme...

Otro : - ¿Por qué lo decís?

Uno : - Por la pregunta, si pregunto... ¿ A dónde irías? Es porque prefiero que te quedes, conmigo... O en realidad, no hay otro lugar a donde ir... O... ya he pensado lo mismo... y no he llegado a ninguna conclusión... No hay otro lugar a donde ir, y menos... si todavía no sabemos en dónde estamos...

(Pausa.)

Otro : - Ahora entiendo por qué quiero irme...

Uno : - ¿Por?

Otro : - No soporto este estado...

Uno : - ¿Adónde irías?

Otro : - ¡Basta!

Uno : - Sí.

(Pausa.)

Otro : - Tenemos que llegar a un acuerdo.

Uno : - ¿Cómo?

Otro : - Claro, para entendernos... entre nosotros, mientras estamos así... Tal vez el proceso sea largo, no sé, depende... A lo mejor son algunos segundos y punto... tal vez pueda llegar a ser en varios años... Viviríamos por varios años... en ese caso, nos daríamos cuenta de qué es lo que nos pasa... aunque no lo podamos revertir, siempre tendremos que esperar su decisión.

Uno : - ¿Y si nos abandona?

Otro : - No viviremos más...

Uno : - Tal vez, debamos actuar por nosotros mismos, podríamos decidir.

Otro : - ¿Y si vuelve a hacerse cargo?

Uno : - No nos quedará otra que aceptarlo. (Pausa).

Otro : - ¿Y nuestras decisiones?

Uno: - Qué pregunta más estúpida.

Otro: - ¿Cuál?

Uno: - ¡La tuya!

Desciende desde el techo una ventana, Uno se dirige de un modo autómata hacia ella.

Uno : - ( Mirando, dice solemnemente.) Afuera todo está tan extraño...

(Pausa.)

Otro: - (Que no ha percibido.) ¿Afuera, de dónde?

Uno : - (Solemnemente.) Llueve, está todo destruido...

Otro : - ¿Por qué quiero irme?

Uno : - (Recuperando su tono). Es lo que pregunto.

(Pausa.)

Otro : - ¿Llueve?

Uno : - (Mira por la ventana.) Ahora no, además... no hay nada del otro lado.

Otro : - (Solemnemente.) Dejame solo. No te necesito.

Uno : - No quiero dejarte solo.

(Pausa.)

Otro : - (Recuperando su tono.) Quiero que te quedes conmigo.

Uno : - ¡No te entiendo!

Otro : - (Solemnemente.) No te necesito. (Mirando por la ventana.) Quiero ir por nuevos caminos. Recorrer el mundo.

Uno : - ¿Qué mundo, qué caminos?

Otro : - (Solemnemente.) Es hora de estar solo. No quiero más hipócritas al lado mío.

Uno : - ¿Por qué decís que soy un hipócrita?

Otro : - (Recuperando su tono.) No lo sé.

(Pausa.)

Uno : - Estás loco.

Otro : - (Solemnemente.) Afuera, hay una mujer que necesita de mi ayuda.

Uno : - ¿Cómo lo sabés? ¿Hay alguien más?

Otro : - (Solemnemente.) ¡Deja a un niño en el umbral de una casa!

Uno : - (Se acerca hacia la ventana.) No veo a la mujer... ¿Qué mujer? ¿Un niño? ¿En dónde? ¿Qué pasa?

Otro : - (Solemnemente.) Es su hijo...

Uno : - ¿Sos el padre, es tu hijo?

Otro : - (Recuperando su tono.) No lo sé... Ni siquiera...

Uno : - ¿Puede ser que el padre sea yo? O tal vez... yo sea... a lo mejor, no tengo que estar con... ¿En dónde estamos?

Otro : - Estamos en casa...

Uno : - ¿Cómo lo sabés?

Otro : - Porque tengo ganas de irme.

Uno : - Y.. ¿Yo?

Otro : - Sos mi hermano...

Uno : - ¡Pero me llamaste hipócrita!

Otro : - Yo no, fue él...

Uno : - ¿Él, quién?

Otro : - Tu hermano.

Uno : - ¿Y por qué no te vas de una vez por todas? No estoy dispuesto a detenerte, y estoy cansado de esta situación. No te quiero más al lado...

Otro : - Es lo que haré...

Uno : - ¿Y yo?

Otro : - Tendrás que esperar...

Uno : - Entonces... lo tuyo ya está confirmado... Te irás, me dejarás...

Otro : - Ni bien se le ocurra poner la puerta...

Uno : - Y.... ¿Por la ventana? Está claro, si tenés ganas de irte, y hay una ventana, no sé qué es lo que esperás...

Otro : - No sé si realmente quiero irme... tal vez lo digo para fastidiarte...

Uno : - No te entiendo...

Otro : - Yo tampoco me entiendo.

Uno : - Y yo... ¿Qué tengo qué decir?

Otro : - Estamos viviendo en diferentes tiempos, estamos juntos, yo quiero irme, vos querés que me quede...

Uno : - Yo quiero irme... En realidad... nunca quise haber venido... Sabía que lo mejor era dejar todo como estaba... Estaba bien... no había nadie, estaba solo, no sabía en donde estaba, lo único que quería era quedarme, tal cual estaba.

Otro : - ¿Cuándo llegará el fin?

Uno : - (solemnemente.) Hemos estado juntos durante mucho tiempo, es cierto que el último tiempo las cosas han ido empeorando, pero... podemos arreglarnos, soy tu hermano... (Pausa.) (Recuperando el tono.) Todo es obvio. ¿Para qué quiero detenerte? Si podés irte... es lo mejor que podés hacer... ¿Qué vas a hacer acá? (Pausa.) (Solemnemente.) Me dejarías, así enfermo, cómo estoy... me dejarías morir en la soledad, apestado, muriéndome lentamente, el tiempo pasa, no tenés corazón, te he visto nacer... y ahora... no querés verme morir...

Otro : - Es horrible... (Solemnemente.) La mujer, el niño...

Uno : - ¿Y yo?

Otro : - ¿Qué?

Uno : - (Recuperando el tono.) Soy tu hermano mayor... (Solemnemente.) Estás viendo como agonizo...

Otro : - (Recuperando el tono.) No sabía que estabas enfermo. (Solemnemente.) Necesito nuevos rumbos...

Uno : - Llevame...

Otro : - (Recuperando el tono.) La mujer... ya no está... el niño tampoco...

Uno : - (Recuperando el tono.) ¿Sigo enfermo?

Otro : - (Recuperando el tono.)¿Qué enfermedad tenés?

Uno : - No sé... estoy muy débil...

Otro : - Ahora... Hay un campo...

Uno : - Entonces ya no estamos en la ciudad.

Otro : - Está amaneciendo...

Uno : - ¿Seguimos siendo hermanos?

Otro : - ¿Estás mejor?

Uno : - No...

Otro : - ¿Y la mujer?

Uno : - Ya no está más... Se la llevó...

Otro : - ¿Quién? (Pausa). (Solemnemente.) ¡Quiero ver el paisaje! Mi enfermedad... (Recuperando su voz.) Ahora no puedo caminar, creo que soy viejo... ¡Un viejo que no recuerda su pasado, porque su pasado aún no ha sido escrito! ¿Qué digo? (Solemnemente.) Por favor... Dejame que vea el paisaje.

Uno : - (Levantando a otro)(Solemne.) Mirá... Es un hermoso campo...

Otro : - (Solemne.) Hijo... Algún día... Ya no tendrás que sostenerme... en tus brazos... No necesitarás más, de este pobre viejo al lado tuyo. El campo te espera, y con él, la vida, la esperanza... tu porvenir...

Uno : - (Recuperando su voz.) No digas eso... ¿Estás triste?

Otro : - (Recuperando su voz.) No... fastidiado. (Pausa.)

Uno : - ¿Quién sos?

Otro : - Hace un momento, tu hermano...

Uno : - Y ¿Ahora?

Otro : - No sé... Es terrible, de un momento a otro enfermé, envejecí, ahora... no sé quién seré... Debe estar agotado... Debe estar muy mal... No pudo aprovechar nada de lo que hizo... Cómo hermanos... ¿qué nos hubiese pasado?... ¿Y la mujer? ¿Y el campo? Todo desapareció de golpe... Por suerte ha quedado la ventana... Pero... ¿Qué hay del otro lado?

Uno : - A mí ya no me preocupa.

Otro : - Sí. Pero no podemos vivir sin preocupaciones...

Uno : - Prefiero que pase pronto... (Pausa.) Esa mujer...

Otro : - ¿La conocías?

Uno : - No, pero... Estaba con el niño... lo apoyó en el umbral, le brillaban los ojos... Sentí que necesitaba ayuda... alguien debía protegerla... Alguien le habrá hecho algún daño...

Otro : - ¿No será que?...

Uno : - De mí eso no depende... Además fue un segundo... alcancé sólo a ver eso... me dio lástima... ¡Estoy seguro!

Otro : - Así es como se empieza...

Uno : - ¿Qué empieza?

Otro : - Él... bueno, eso...

Uno : - Y... ¿Qué sabés de eso?

Otro : - A veces... Una vez... qué importa... (Pausa.) ¿Para qué? Al menos si fuese nuestro... pero no lo es. Nunca nos pertenece... Nada... podías haberte enamorado, podías haberte ido con esa mujer, adoptar, al hijo... si fuese tuyo... darle un nombre... a haber hecho cualquier cosa... es más, se podían haber ido al campo... Pero... Y ¿Después?

Uno : - ¿Estuviste enamorado?

Otro : - Una vez... Decía te amo... a cada rato... hasta que la cansé... Ella me dijo: ¡Te dejo, estoy cansada de escuchar siempre la misma frase! Te amo. Te amo, te amo. A cada rato... Repetís y repetís la frase... No quiero a un idiota que repita la frase... (Pausa.) ¿De qué sirve el amor? ¿Eh? Y.. así fue como me dejó...

Uno : - Se fue con otro.

Otro : - ¡Ella me amaba realmente! Inventó esa separación... (Pausa.) La culpa fue mía...

Uno : - ¿Y si habláramos del amor?

Otro : - No.

(Pausa.)

Uno : - (Intenta ser solemne.) ¡Quiero irme!

Otro : - Tenemos que entenderlo... Debe ser difícil tomar una decisión...

Uno : - ¿Quién sabe?

Otro : - Seguiremos esperando...

Se escucha un ruido de papeles que se arrugan mientras la frase: "Seguiremos Esperando", se repite distorcionándose mientras la escena se apaga lentamente. Oscuridad total, una silla que se corre, generando un chillido en el suelo, unos pasos que caminan de un lado a otro. A veces se detiene por unos segundos, y luego, de nuevo, pasos que se arrastran por el suelo. Retumban en el techo a causa del eco y el hermetismo del lugar. Silencio. La voz de personaje Él, comienza a escucharse, es monótona.

Un enorme silencio nuevamente. Todo se detiene. (Pausa.) Todo vuelve a ser igual, los cuerpos se van fundiendo. Ahora hay más gritos, cuantas ilusiones, y esperar de nuevo... Algún día por fin seré terminado... Han vuelto, y nuevamente han sido separados. Sabía que eso podía pasar. Pero quiero irme de una vez por todas. (Pausa.) No podemos hacer otra cosa que soñar con diferentes destinos, con sensaciones. Como un sueño de máscaras, que no tienen otra cosa que pasión sobre el rostro, tal vez, odio, o tal vez... (Pausa.) No puedo reflexionar. ¡Quisiera tener una sensación, antes de estar así! Al menos llevar un rostro, una máscara para estar en el mundo, y poder mostrarme, aunque ese rostro sea...

Una luz cenital se enciende lentamente, ilumina la coronilla de personaje Él, está inmóvil en el centro del escenario. Sólo él se encuentra en escena. Por ahora sólo puede verse la cabeza y el rostro, en él, una gestualidad casi nula. Sus ojos comienzan a brillar, las lágrimas están abordando lentamente sus ojos. La luz, mientras tanto, alcanza ahora iluminar el cuerpo del personaje, no se mueve. Está vestido con camisa y pantalón blanco, su ropa está un poco sucia. Monótonamente comienza a hablar, compulsado.

Él : - Tengo hormigas dentro del cuerpo ¿Tinta, sangre? (Pausa.) Tengo el cuerpo lleno de letras. (Pausa.) Larga procesión de letras corriendo por este cuerpo, busca una salida. Palabras, insultos, formulas, códigos, símbolos, frases, situaciones, recuerdos. Sensaciones mezcladas y no hay viento adentro de mi cuerpo, ahora tormenta gris. Toser, escupiendo tinta. La larga procesión de letras corre por este cuerpo, en busca de una salida. ¡Vivir en un lugar, en donde la palabra uno, signifique uno! Estaba tirado en un rincón, muerto de frío.

Abre su boca. La cierra. Queda inmóvil.

Mi boca, ¿una puerta? Mi lengua, ¿una alfombra teñida de sangre? ¿Quiénes están dentro de mí?

(Pausa.)

Gira lentamente su cuerpo.

¡Gritar a las paredes! Nunca caerán.

Abre su boca. No salen palabras ni sonidos. Su boca es un enorme agujero.

Caminan, dentro de mis venas. Llevan las letras encima, nadan en la tinta. Construyen sus cuevas... Esconden... ¿Mis letras?

Después de tanta situación de tensión, comienzan a caérsele las lágrimas.

Dejan en su camino. Sangre.

Lleva ambas manos al rostro. Unos segundos de silencio. Conserva esta postura. Nuevamente su voz monótona.

Tengo otra oportunidad. ¿Quién soy ahora? ¿Qué es lo que quiero? (Pausa.) ¿Por qué tanto silencio? ¿Dónde estoy? ¿Qué soy? Me cambió de lugar. Ahora no hay nadie cerca. ¿Estaré solo siempre? (Pausa.) ¿Me va a dejar así? ¿Qué es lo que quiero decir? ¿Hormigas? ¿Letras? ¿Paredes? Demasiado... (Pausa.) Creo que esto no es interesante, muy rebuscado, demasiado denso ¿Quién soy? (Pausa.) ¿Hasta cuándo voy a estar así? Con las manos pegadas en la cara. (Pausa.) ¿Vendrá alguien más? Estas lágrimas... si supiera por qué caen...

Un lápiz aparece tirado en el piso. Personaje Él despega las manos de su rostro, lo mira. Trata de alcanzarlo con sus manos. No puede. Se arroja hacia el lápiz. Toma el lápiz con la mano. Se revuelca, frenéticamente de un lado a otro. Ha encontrado su única necesidad, escribir. Arriba, abajo, hacia los costados, como un toro herido. Como un gato en celo. Varias veces. Se detiene, caído en el piso. Un momento de quietud. Después, se levanta.

Él : - Monstruos, fieras, nadando en mi propia sangre. Revolcados en mi tinta, mi piel ya no soporta tantos hombres dentro de mí.

Personaje Él está de pie. Su rostro no posee demasiada gestualidad. Una lámpara se bambolea incesantemente desde el techo. La sombra del personaje se proyecta en la pared del fondo, es la primera vez que la luz ilumina con tanta intensidad, al principio era sobre el personaje, ahora ya sabemos que hay una pared blanca en el fondo. La sombra se agranda y se reduce. Personaje Él de pronto se agita. Tiene el cuerpo agitado pero una voz monótona reflexiona:

Al fin. Vuelvo. Soy... ¿Qué soy? ¿Un lápiz? Frenéticamente... Él ya debe saber quién soy, qué soy, debe tener muy clara toda mi vida... y yo... todavía ni la viví... ¿Por qué tanto por un lápiz? ¿Hombres dentro de mí? ¿Qué quiere decir? Que siga... (Pausa.) ¿Se fue? Otra vez... Tiene que ser solo una situación, después que me mate... O... Puedo suicidarme... No hay nadie conmigo... estoy solo... cada segundo que pasa...

Cambia de actitud.

Él : - Tengo un lápiz. Pero no hay papel. Ellos quieren escapar. Dentro de mí. Un impulso salvaje los remueve entre mis tripas. Se retuercen y durante la noche visitan mi existencia, durante el día no dicen nada. Invaden mis sueños. Me acosan con preguntas que jamás podré responder. Mi boca escupe y en la escupida... (Pausa.) Mi boca sopla y en el soplido... ¿Qué tengo para decir? ¿Acaso puedo comprender mi pena? Puedo olvidarla... Cuando hay penas mayores, uno olvida su propia pena.

Se encuentra con su sombra en la pared.

¿Qué hacías ahí? (Pausa.) Intuyo... (Pausa.) ¿Por qué no hablás? (Pausa.) Hace frío... (Pausa.) Mi cuerpo está más pesado... ¿En dónde están tus ojos? Tus rasgos... Tu voz... (Pausa.) Quiero decir... Qué...

Intenta avanzar hacia la pared. Se detiene nuevamente, la sombra se hace más pequeña.

Él: - No tengas miedo. (Pausa.) No quiero quedarme solo. (Pausa.) Los pájaros que uno encierra en la jaula. Su dueño muere y ellos, se dejan morir. (Pausa.) De tristeza... de soledad, de angustia, de frío... Mirá todas las maneras que hay... (Pausa.) Nunca tuve un pájaro. Algunos hablan... (Pausa.) Hablar con un pájaro. ¡Qué ridículo! Claro, debe hacer mucho tiempo que estás acá, tal vez tengas las cuerdas vocales congeladas. Uno lo caza, le enseña a hablar y después le da de comer, le da calor. ¡Después se lo comen! ¡Es por eso que aprenden a hablar! (Pausa.) Hablá, respondé... (Pausa.) No quiero quedarme solo. Cada vez son menos las horas en las que estamos juntos. Solo unas pocas horas, de vez en cuando para hablar entre nosotros. (Pausa.) Y no querés hablar más conmigo. Tantas cosas han pasado y quiero que seas testigo de todas... "Es lindo caminar por montes, respirar el aire. Ver las copas de los arboles y sobre ellos un montón de cuervos dando vueltas en círculos, bajo las nubes, que corran libremente bajo el cielo. (Pausa.) ¡Cómo me atraía mirar las ramas enroscadas! ¡Qué extraño silencio! Ni un sólo rumor de vida agitaba el aire. ¡Qué triste impresión, qué placer! Sentirse alejado de todo. Mañana en el campo. " (Pausa.) Son algunos de mis textos... No puedo concentrarme, no puedo corregirlos... ¿Por qué no podés decir nada? Creo que todavía puedo escribir algo. (Pausa.) Quiero saber si es de día, o es de noche. (Pausa.) "Lo que los hombres llaman la sombra del cuerpo, no es la sombra del cuerpo, sino el cuerpo del alma..." ¿Dónde está tu rostro? ¿Dónde está tu corazón? (Pausa.) Quisiera un cuchillo y desollarme para al fin poder estar nuevamente... (Pausa.) No, es inútil. Tengo mis nervios dormidos.

Personaje ÉL, está en el fondo de la escena frente a su sombra, se da vuelta hacia el público. Nuevamente mira la sombra, ahora ella no está. Un secreter viejo desciende desde el techo. Personaje Él, no percibe la acción. Adentro del secreter no hay nada.

Él : - Si aun estás cerca... (Pausa.) Escribir, al menos... Hablaré de él... Escribo... "A quien reciba este escrito, deberá observar las siguientes instrucciones: 1) Esconderá este escrito fuera de su casa, para que no caiga en manos de nadie a quien no corresponda, si es posible, entiérrelo... 2) Sólo lo dará a conocer a amigos más fieles. 3) En caso de no confiar, se lo hará llegar a sus amigos como anónimo. 4) Espere, su amigo le sacará el tema, en ese caso niégueme. 5) Lo que aquí se expone es real, tan real como el sudor de nuestros rostros, sal servida en la mesa de la Indiferencia." 6) Si preguntan por el autor diga que poco sabe de ÉL. 7) No se deje influenciar por personas que apenas conoce. 8) Si se apasiona por la lectura, perderá objetividad.

Personaje Él busca en dónde poder escribir sus impresiones. Nada hay para hacerlo. Escribe sobre su ropa. Mientras tanto sobre las paredes, como en una escritura automática, el siguiente texto.

He visto cómo era despojado de todo, de sus pertenencias, de sus ropas. Durante días y días me preguntaba si el delito cometido por aquél hombre sería grande o pequeño. Hasta que una voz susurró: Será ahorcado. Los mismos muros parecieron temblar de repente y el cielo sobre mi cabeza se transformó en un casco candente, yo también era un alma en pena, mi pena no podía sentirla, aquél hombre debía morir. Llevaría en su cuello un nudo corredizo, y un paño sobre su cara, sentirá hundir sus pies en el vacío. (Pausa.) Convivió con hombres silenciosos que lo vigilaban día y noche, que espiaban cuando intentaba llorar, rezar, que ellos vigilaban, por temor a que él mismo se quitase la vida. Perderían el placer... (Pausa.) Al despertar figuras aterradoras agrupadas en su celda. (Pausa.) Pero su garganta ya no tendrá más sed. Es horroroso ver un árbol con las raíces mordidas por las víboras, y en sus ramas un hombre tiene que colgar antes que dé su fruto. Es dulce bailar junto al sonido de los violines, como enamorados mientras la luna ilumina sus rostros. (Pausa.) La luna también ilumina junto al sonido de los quejidos, cuando un hombre baila junto a su muerte, y sus pies bailotean en al aire... La misma cuerda que nosotros habíamos bordado con nuestras propias manos, las uñas gastadas y sangrientas. Los gallos cantaron, pero no amaneció, porque aquí siempre es de noche... Todos se burlaron junto a la fosa, cavada anchamente, tapada ahora sólo con un poco de tierra y arena, junto al terrible muro gris, y un montoncito de cal ardiente para que el hombre tuviera sudario, desnudo, con los pies encadenados con cadenas rotas y roídas por la herrumbre. La cal viva devora sin interrupción su carne y sus huesos, roe los huesos quebradizos durante la noche y la carne tierna durante el día, come carne y hueso alternativamente, pero roe sin cesar el corazón. Para los traidores, acusadores, difamadores y cobardes, allí no sembrarán, ni plantarán, el lugar quedará maldito y estéril. Un corazón criminal puede corromper cualquier simple semilla que sembrasen. La rosa roja se abrirá más roja y la rosa blanca se abrirá más blanca. Una rosa roja encima de su boca, encima de su corazón, una rosa blanca. Las acciones más viles, al igual que las hierbas venenosas, crecen bien en este lugar únicamente lo que hay de bueno en el hombre se agota y se marchita aquí. Cada habitación en la que vivimos es una infecta y sombría letrina, y el aliento fétido de las voces que no tienen rostros, todo excepto la lujuria queda triturado por la maquina de la humanidad. (Pausa.)

Nada cambiará con un simple texto. Es vulgar...

Lleva sus manos a la cara. Se sienta derrotado. Se enciende un haz de luz sobre Uno que está inmóvil, acostado, en el extremo lateral izquierdo ÉL Mira a Uno.

Es imposible que pueda... pararse. ¿Gira?. Mi imaginación. Los límites insospechables. (Pausa.) Repentinamente. Por ahora, sólo uno. "Uno tirado en uno de los lados..." ¿En dónde está? (Pausa.) Tiene frío. ¿En qué lugar? Su sensación de frío... a medida que imagino... Puedo concentrarlo en un lugar. ¡Dejarlo en un lugar! Quieto. (Pausa.) Gira, como gira el mundo. Su mundo. (Pausa.) Da vueltas. Está solo.

Personaje Uno. Mira hacia todos lados. Respiración agitada. Trata de tranquilizarse. Regula su tensión por medio de la respiración.

Él : - Beber el aire del lugar... (Pausa.) Frío, su sangre, caliente. ¡El aire! (Pausa.) Ya dejó de dar vueltas. Quiero escribir. Uno a uno sus pasos. Observarlos.

Uno está un poco más calmado, mira a su alrededor. Se toca un brazo, tiene la ropa mojada. Trata de darse calor. Tiene ganas de estornudar. Contiene sus ganas. Está más distendido. Se toca los pies. Se saca un zapato. De adentro saca arena que deja caer al suelo. Uno, comienza a sacarse el otro zapato. La luz en el sector opuesto a él comienza a encenderse. Lentamente. Personaje Uno, percibe como se va encendiendo. Mira, está asombrado. Realmente no entiende nada. Los movimientos de su cabeza son cada vez más desesperantes. Mira su zapato, vuelve a ponérselo. Toma la arena del suelo, trata de volverla a su zapato. Otro está tirado bajo el otro haz de luz.

Él : - Es gracioso... (Pausa.) ¿Otro? (Pausa.) Durmiendo... plácidamente... (Pausa.) Ellos hablarán por mí, algún día vivirán por sí mismos...

Personaje Uno trata de poner toda la arena del suelo en su zapato. Se vuelve a calzar. Comienza a acercarse hacia personaje Otro.

Él : - No. (Desesperándose.) ¿No puedo dominarlos...? El otro, muerto... ¿dormido? No, (reflexiona) fácil, muy fácil. ¿Cómo está? (Pausa.) ¿De qué sirve que esté muerto?

Uno : - (A otro.) Se mojaron... (Pausa.) ¿Escuchó? (Pausa.) Anoche... Me llamaban. (Pausa.) Entré, estaba oscuro. (Pausa.) Oiga. (Pausa.) ¿Está durmiendo?(Pausa.) Pensé que acá iba a estar solo. (Pausa.) Usted... ¿Escuchó algo?

Uno se acerca lentamente hacia Otro.

Él : - ¿Qué extraña que es su voz...? ¡No me gusta! (Pausa.) Después, la hora de las correcciones... Es hora de que se enfrenten al mundo... ¿De qué tiene ganas?

Él escribe con el lápiz sobre su ropa. Repite: "El aliento fétido de las voces que no tienen rostro."

Uno : - Perdón, ¿molesto? Pensé que este lugar estaba vacío. (Pausa.) Debería tener las comodidades que uno necesita... ¿Lo molesto? (Pausa.) No tengo ganas de dormir... Mucho frío... Afuera... (Estornuda.) Tengo los pies helados... También estaba oscuro... (Pausa.) Ahora no escucho nada. ¿No escuchó unas voces? Durante un tiempo... me llamaron. Ahora... (Señalando hacia afuera.) Parece que no hay nadie. ¿Duerme todavía? ¡ Ladraban los perros! Estaban inquietos. ¿Los notó? Hacía mucho que los perros no ladraban con tanta fuerza. Pero... ¿ ahora? ¿No escuchó una voz? ¿Ni un golpe? Como de alguien... que caía al suelo... ~(Pausa.) Escuché el grito de un hombre. No se veía nada. Muchos perros... La oscuridad. Tantas voces afuera... Como... (Comienza a desesperarse.) Todo... varios perros... gritos... como si el cuerpo de un hombre hubiese caído al piso... los gritos, algunos estaban más lejos, otros más cerca... (Pausa.) ¿Y ahora? No hay voces... ni perros... Ni gritos. Nada. ¡Qué silencio! (Pausa.) ¿No escuchó?

Personaje Uno vuelve en sus pasos, hacia su lugar, mira nuevamente a personaje otro. Después se acuesta, simula dormir.

Él : - (Escribiendo en la ropa.) Perros... Un cuerpo que caía al piso... un afuera... Un afuera... Para él es más claro que para mí. ¿Cómo es? (Pausa.) No puedo imaginar un afuera... Ambos duermen. Eso es claro. (Pausa.) No hay perros. Ni gritos. Ellos están en un lugar en dónde... El exterior no existe... Más allá de ellos no hay nada.

Personaje Otro despierta. Mira para todos lados descubre que en lado opuesto a él hay un hombre. Camina hasta donde está Uno. El personaje Uno ronca, quiere demostrar en su ronquido la tranquilidad de conciencia en un hombre. Él mira la situación.

Otro : - ¿De dónde vino? (Pausa.) Intentaba dormir. Quiero dormir. ¿De donde vino? (Pausa.) ¿Está jugando?

Uno sigue roncando

Otro : - Hace un momento, se sacó los zapatos, se acercó hasta a mí, me miró y me habló... ¿ Y ahora?

Se acerca hasta Uno. Lo zamarrea, fuertemente.

Uno : - ¿Eh?

Otro : - ¿De dónde vino?

Uno : - ¿Eh? Del... (Pausa.) ¿Quién?

(Pausa.)

Otro : - La voz.

Uno : - ¿La voz?

Otro : - Usted habló de una voz, hace un momento.

Uno : - Hablaba solo.

Otro : - ¿Me llamaron?

Uno : - No, creo que no...

Otro : - ¿De donde venía?

(Pausa.)

Uno : - ¿Quién?
Otro : - La voz.

Uno : - No lo sé. (Pausa.) ¿Usted la escuchó?

Otro : - No, pero dijo que habían hablado, que lo habían llamado. ¿No escuchó mi nombre?

Uno : - No, tampoco sé cómo se llama.

Otro : - ¿Pero escuchó una voz? ¿Decía su nombre?

(Pausa.)

Uno : - ¿Cuánto hace que está acá?

Otro : - Mucho antes que Usted...

Uno : - ¿ Cómo puedo saberlo?

Otro : - ¿Qué quiere decir?

Uno : - Yo, cuando entré, estaba oscuro. ¿Entiende? No había luz... No se veía nada. Estaba solo.

Otro : - ¿Y?

Uno : - Eso significa que no había nadie. Me quedé dormido en medio de la oscuridad. Si usted hubiese estado antes que yo... me hubiese escuchado entrar. (Pausa.) ¿Escucho algo?

Otro : - No, estaba durmiendo...

Uno : - ¿Y?

Otro : - Me hubiese despertado.

(Pausa.)

El : - Voces. ¿Qué es lo que quieren? Ambos se mienten. No quieren ser... (Pausa.) No, no es así. Ellos desconfían entre ellos. Pausa. No, pausa no. Uno zamarrea al otro... ¿lo tira al suelo... lo golpea...? No, ¿En qué lugar están? (Se mete adentro del secreter.) No quiero influir sobre ellos, que vivan libremente, no quiero determinar sus vidas... Qué conozcan otro lugar... Toda posibilidad de relación es sospechada en estos tiempos. (Pausa.) Asco, quiero dejar de pensar, cortarme la cabeza, quiero descansar... para siempre. Arrancarme la piel, que ellos beban de mi sangre...

Uno : - Hice mucho ruido. Tendría que haber despertado. Y acaso. ¿Lo hizo? Eso significa entonces que cuando yo entré, usted no estaba.

Otro : - ¿Y por qué hizo tanto ruido? ¿No sabía que yo estaba durmiendo?

Uno : - Perdón, es que estaba oscuro... (Pausa.) Pensé que estaba solo, que no había nadie más... Por eso jadeaba, si hubiese sabido me hubiese controlado.

Otro : - ¿Cómo eran las voces?

(Pausa.)

Uno : - ¿Cuáles?

Otro : - Las que escuchó.

Uno : - Era una, sólo una.

Otro : - Pero usted había dicho que lo llamaban, muchos...

Uno : - Me refería a la cantidad. Una voz, me llamaban... Quiero decir. La voz... Me llamaba. Pero... Muchas veces... ¿Soy claro? (Pausa.) Son varias las voces que escucho, aunque sea una... La misma. (Pausa.) No importa.

Otro : Una...

Uno : - No, varias. Me llamaron de nuevo... Y así toda la noche...

Otro : - ¿Pudo dormir?

Uno : - No.

Otro : - ¿Usted?

Uno : - Tampoco.

(Pausa.)

Otro : - ¿Y por qué no se acercó hasta dónde yo estaba?

Uno : - Porque usted no estaba, yo estaba solo, acá había mucha oscuridad

Otro : - Llevo mucho tiempo acá adentro.

Uno : - Anoche traté de buscarlo, en realidad... a usted no, quiero decir; en la oscuridad me arrastré. Debía comprobar si había alguien más...

Otro : - ¿Por qué espera?

Uno : - A nadie... Al contrario, ellos me esperan...

(Pausa.)

Otro : - ¿Quienes?

Uno : - Es una manera de decir ¿Quién no espera algo alguna vez, o a alguien... o, a lo que sea?

Otro : - ¿Qué quiere decir?

Uno : - Nada, nada... Quiero dormir.

Otro : - ¿Dijeron algo de mí?

Uno : - No, ni siquiera lo nombraron. Era mi nombre... A propósito, ¿Cómo se llama?

Otro : - ¿Quién?

Uno : - Nada, olvídelo. (Pausa.)Estaba seguro que este lugar era diferente. Cosas. Cuando uno entra a un lugar, y está oscuro, imagina que las cosas son de una manera. Después, cuando hay luz... nos damos cuenta que nuestra imaginación nos engaña.

Otro : - Yo no creo.

Uno : - ¿En qué?

Otro : - Ni siquiera tuve tiempo de imaginarlo.

Uno : - Bueno, yo tampoco. Para imaginar... Hay que estar tranquilo, tener tiempo para hacerlo. O... Perdón...

Otro : - Simplemente llevo días. Y hasta ahora nadie ha venido.

Uno : - ¡Mejor!

Otro : - Ya estoy cansado de esperar.

Uno : - ¿A quién?

Otro : - ¿Qué le dijeron?

Uno : - No, me apuré, antes que lo hagan... Yo... (Pausa.) No, nada.

Otro : - ¿Habló con alguien?

Uno : - Con nadie.

Otro : - ¿Y entonces? ¿Cómo llegó?

Uno : - Igual que Usted.

Otro : - A mí me trajeron.

Uno : - ¿De quién escapa?

Otro : - De nadie. ¿Por qué lo haría?

Uno : - Entonces... ¿Tiene miedo?

Otro : - No.

Uno : - ¿Vacaciones?

Otro : - No.

Uno : - ¿Vive acá?

Otro : - No, es parte de todo.

Uno : - Ah, lo felicito.

Otro : - ¿Usted?

Uno : - A mi no. (Pausa.) Vine a dormir. (Pausa.) ¿Por qué? Digo... (Pausa.) Quiero decir que vine solo. Qué nadie me dijo de venir, acá llegué...

Otro : - Había sido elegido.

Uno : - ¿Quién?

Otro : - Yo.

Uno : - ¿Para?

Otro : - Tenían que hablar de mí.

Uno : - ¿Lo hicieron?

Otro : - Lo suficiente, bastante bien, perfectamente.

Uno : - ¿Y ahora?

Otro : - Vendrán. ¿A usted?

(Pausa.)

Uno : - ¿Qué pasa conmigo?

Otro : - ¿De qué hablaron?

Uno : - De mí ya nadie habla..

Otro : - ¿Tardarán?

Uno : - Espero que sí. Creo que este es un buen lugar para... Estoy seguro acá.

Otro : - ¿De qué?

Uno : - De ellos.

Otro : - Afuera, todo estaba muy raro.

Uno : - Es cierto. Demasiado. Yo estaba en el mar.

Otro : - Yo, en una sala.

Uno : - ¿Una sala?

Otro : - Sí, acá cerca... ¿Cómo está el mar?

Uno : - ¿Qué quiere decir?

Otro : - Lo que digo.

Uno : - Igual que siempre.

Otro : - A veces tengo ganas de caminar. Por otro lado. Pero... Es parte de la idea.

Uno : - ¿Qué idea?

Otro : - Me dijeron que espere. (Pausa.) ¿Cuál es la historia?

Uno : - Que yo no tengo nada que ver...

Otro : - ¿Con qué?

Uno : - Con ellos.

Otro : - ¿Ellos?

Uno : - Murieron...

Otro : - Y entonces... Ahora... No vendrán más. Esperaba. ¿Y yo?

Uno : - ¿Los conocía?

Otro : - Por supuesto. Es a ellos a quienes esperaba. (Trata de recordar una voz.)

Uno : - Lamento... No sabía que usted...

Otro : - ¿Cómo eran?

Uno : - Eran altos... Tenían trajes... En el rostro... los miré a los ojos. Ellos me bajaron la vista.

Otro : - ¿Cuántos eran?

Uno : - Dos... En realidad, cuatro... Dos y dos... Pero, ahora que lo dice, no puedo distinguir cuáles eran ellos... Lo importante es... No debería contarle...

Otro : - ¿Cómo que no? Cuénteme. Habla de ellos, y yo estuve esperándolos... y usted viene con misterios... no tengo ganas de hablar... hable.

(Pausa.)

Uno : - Pero... Usted debe creerme, yo no los maté... (Pausa.) Yo... caminaba simplemente por las costas... Iban dos... Dos adelante y dos atrás... Cuatro en total... (Pausa.) Sí, perdón. Dos llevaban a otros dos. Los dos de adelante tenían la cara tensa, los ojos que miraban fijamente el suelo. Entonces, creí que algo habían hecho. Pensé. ¿Qué es lo que hicieron? Entonces... Llegué a la conclusión que lo que menos importaba era lo que habían hecho. Eso había pasado. Y los dos sufrirían un mismo final... Pensé que los señores querían estar solos... Me fui... Ascendí de la playa a la calle y los perdí a los cuatros. Las caras viajaban de dos en dos dentro de mí. Puede ser que en realidad ellos no hayan hecho nada, quién sabe... A lo mejor le inventaron algo... Fueron difamados estúpidamente... Por eso, yo no...

Otro : - Y usted... ¿Qué hacía en la playa?

Uno : - Quería mirar el mar... Nada...

Otro : - Siga.

Uno : - En las calles... Me encontré con unos amigos, quería contarles... Pero... ¿Qué quería decirles? Ni los conocía...

Otro : - ¿Qué es lo que tenía que contar?

Uno : - El momento...

Otro : - ¿Qué momento? ¿Qué es lo que había pasado?

Uno : - Hasta ahora... nada. Quiero decir... que no, nada. De todos modos... Di unas vueltas por la ciudad. Y entonces volví.

Otro : - Entonces... ¿Por qué deduce que ellos murieron?

Uno : - Porque estaban muertos...

Otro : - ¿No dice que iban caminando, acompañados por otros dos?

Uno : - Estaban muertos... los cuatro. Todo había fallado...

Otro : - ¿Por qué los mató?

Uno : - Salí corriendo... escapé... no podía soportar el miedo. Ellos, cuatro, caminando por la playa, ahora muertos. Al costado del mar... Nuevamente subí a la ciudad. (Pausa.) Creí volver a hacerlo. Los tiempos se me mezclaron. Mis amigos no pasaron. Ahora no tenía nada que contar, a nadie...

Otro : - Y ahora... ¿A quién esperar?

Uno : - Al doblar la esquina, había un hombre... Viejo. Justo esos personajes que parecen fantasmas de la noche... Lo saludé. Avancé unos pasos... Volví en mis pasos... ¿Necesita algo? Disculpe... Seguí... Saludaba a quien encontraba... No vayan hacia el mar... está peligroso... Quiero decir... mucho viento... Mar agitado... Pero los hombres... entonces me escondí en mi casa. Cerré la puerta con llave. Me acosté. No podía dormir. Di varias vueltas en las sábanas. Al final comprendí que ellos podían venir a buscarme. Sería el culpable. Mis amigos me habían visto. Podían dar fe de que yo había estado allí. Salí por la puerta de servicio. Sabía en dónde esconderme ahora. Jamás me encontrarán. Lo sé. Sin embargo vivía con la sensación. ¿Qué harían si me encontrasen? ¿Me matarían? Hasta que llegué acá. Una habitación oscura.

Otro : - ¿Y por qué lo hizo?

Uno : - Necesitaba seguir viviendo.

Otro : - Pero entonces privar...

Uno : - No, yo no hice nada.

Otro : - Los mató... Ahora...

Uno : - No sabía que usted los conocía... en realidad yo... no lo conocía a usted... ¿Me entiende? No sabía... sino que si lo hubiese sabido no hubiese dudado en venir a decírselo. Yo no los maté, sabía que me culparían... por eso es que me escondí...

Otro : - Pero usted no sabía que yo estaba acá adentro...

Uno : - No, pero igual me hubiese escondido.

Otro : - ¿Y ahora?

Uno : - Habrá que seguir esperando...

Otro : - Ya no tengo a quién.

Uno : - Sólo unos días, esperar... que todo termine. Que se olviden... pero... ¿Por qué ahora hay luz? Debería estar todo a oscuras, por eso es que me había escondido... (Pausa.)

Otro: - Acá siempre hubo luz...

Uno: - No lo entiendo...

Otro: - Qué usted ha llegado recién anoche...

Uno: - Es que anoche fue cuando me escondí...

Otro: - Pero está escondido en donde ya lo encontraron....

Uno: - Usted es muy enigmático.

Otro: - No, por eso es que espero, y me doy cuenta que usted habló todo el tiempo de otros y no de ellos.

Uno: - No entiendo...

Otro: - Ellos todavía están vivos...

Uno: - ¿Y cómo lo sabe? Hace mucho que usted está acá (Pausa.) Creo que es importante seguir soportando... este lugar. No es bueno, es...

Otro : - ¿Por qué debería ser mejor?

Uno : - Eso es lo de menos.

Otro : - Se habló de mí.

Uno : - En ningún momento.

(Pausa.)

Otro : - Si no hubiese sido por ellos, hubiese muerto.

Uno : - ¿Eso demuestra que ellos dieron la vida por usted?

Otro : - Es lo mismo.

Uno : - No lo entiendo... ¿Qué es lo mismo?

Otro : - Nada. (Pausa.) Era un día como cualquier otro.

Uno : - ¿Hace mucho?

Otro : - ¿Qué quiere decir?

Uno : - ¿Y entonces?

Otro: - ¿Escuchó?

Uno : - Lo estaba escuchando.

Otro : - Ahora sí, escuché que alguien venía.

Uno : - Al contrario. Sólo lo escuchaba a usted. Usted iba... ¿Qué es lo que haría?

Otro : - Escuché que una puerta se abría.

Uno : - No puede ser. (Busca desesperado.) Se llevaron la puerta.

Otro : - Pero, cuando entré... estaba de aquel... ¿lado? De... ¿este? Ahora no está...

Uno : - Es mejor.

Otro : - Ellos ahora no podrán entrar...

Uno : - Por eso.

Otro : - Nosotros no podremos salir.

Uno : - ¿Quedaremos para siempre?

Otro : - La luz se está apagando...

Uno : - ¿Y eso es bueno?

Otro : - No lo sé.

Las luces se van apagando sólo queda iluminado el secreter con personaje Él adentro.

Uno : - Es terrible.

Otro : - ¿Qué es lo que es?

Uno : - Ha donde han podido llegar.

Otro : - ¿Quienes?

Uno : - Ya no lo sé.

Otro : - Desde entonces, dejé de verlos.

Uno : - Pero, entonces... ¿Usted depende de alguien?

Otro : - ¿Quién no?

Uno : - Yo. En cambio usted... ¿Por qué no se va ?

Otro : - Porque esto todavía no ha terminado.

Uno : - Pero... A usted...

Otro : - No puedo irme sin que antes vengan a buscarme.

Uno : - Yo puedo irme...

Otro : - ¿Se irá?

Uno : - Ni bien pueda.

Otro : - ¿Por qué me iría?

Uno : - ¿Hace tiempo qué está?

Otro : - Desde antes que usted.

Uno : - ¿Y cuándo se vaya? (Pausa.) Pregunto... ¿Cuándo se vaya?

Queda sólo un cenital encendido sobre el secreter. Personaje Él sale desde adentro, tiene todo el cuerpo escrito.

El : - No he podido llegar a nada. Ya no vendrán más... ¿Qué hubiese sido de ellos? Nada claro. Así como aparecieron... se fueron... no importa... vendrán otros... (Pausa.) Uno no sabía que estaba encerrado, siempre lo evitó. El otro, sabía muy bien que estaba encerrado, pero siempre lo negó... No, no era así... Era... Uno... ¿Estaba mojado? Mejor olvidar.

Se escucha que la puerta se abre, varios pasos entran a la habitación, la luz de afuera deja ver las paredes blancas del escenario. Se ve la sombra de una mano que está armada, un hombre sentado en su escritorio, un disparo, el hombre cae. La pared blanca se tiñe lentamente de color rojo. La puerta se cierra, y lentamente el escenario vuelve a estar a oscuras... La voz de personaje Él vuelve a ser monótona.

Ahora... Contaba que... quería saber cuál era el destino de Uno y otro... ¿Qué pasó? Todo paró de golpe... ¿Y mi final? No podía encarnar la historia de un hombre que jamás conocí... Nunca lo imaginé. Un mundo había imaginado. Ellos dos, han vuelto. Están separados, uno en cada extremo... (Pausa.) Siguen preguntando qué fue lo que sucedía cuando estaban vivos... Tengo una sensación, en definitiva... No puedo mirarlos a los ojos. No tengo nada para decirles. No sé nada más. Cada cosa que sucedió, se irá borrando lentamente con el tiempo... lo único que me queda es una... ¿Sensación? (Pausa.) Las palabras no me alcanzan... Sólo era movido por palabras... y ahora... (Pausa.) No queda más que esperar, a ser polvo, a ser quemado y tal vez con el cuerpo del mismo hombre que nos estaba dando forma... ¿Qué habrá sido de él? Si es como imagino... al menos que nos entierren junto a su cuerpo, y nos tiren cal viva... Me parece que imagino demasiado, y eso no me corresponde... Pero sí... sería hermoso que junten su cuerpo a nosotros y nos tiren a una fosa sin nombre... Cal viva sobre nuestros cuerpos... O... sobre el suyo... Qué nuestras letras sean corroídas... Hasta el fin... Hermoso final.... Si llega a ser así, espero que la tierra sea estéril... ¿Habrá muerto?

La puerta se abre nuevamente, pero ya la luz no se encenderá jamás, sólo una penumbra que viene desde el exterior, personaje Él, continúa haciendo hipótesis hasta el fin...